El Festival de Cine Latino cerró esta semana su 28° edición con la conclusión de que los mercados globales y las coproducciones de varios países son la mejor (en algunos casos, la única) manera para llegar a un mejor desarrollo de la industria y el negocio.

Entre otros motivos, por las condiciones de financiación, la formación de cineastas y la explotación del potencial artístico hispanoamericano, según publicó la agencia de noticias EFE.

El festival se desarrolló durante dos semanas a modo de certamen no competitivo y cubrió la actual producción cinematográfica latinoamericana, española y portuguesa a través de 140 largometrajes y cortometrajes realizados por cineastas de Argentina, Ecuador, Venezuela, México y Puerto Rico.

“El objetivo fue decir que nuestro cine está presente y crear un elemento unificador entre las diferentes nacionalidades latinas”, dijo a EFE el director del festival, Pepe Vargas.  Aunque lamentó la poca concurrencia, destacó el encuentro como un importante punto de reunión entre cineastas latinos, así como de migrantes latinos en Chicago y público de Estados Unidos en general.

Las ventajas de la coproducción

Una de las principales conclusiones del festival fue que muchos realizadores acuden al extranjero, especialmente a países anglosajones, para formarse en cinematografía y ver cómo se trabaja en lugares donde la industrialización del cine es mayor.

De ahí la necesidad, como afirmó el venezolano Diego Rísquez, de “involucrar el cine como un espejo de la cultura y un retrato de la sociedad”.

Otro de los puntos a los que se llegó a lo largo de los debates fue que la mejor fórmula de desarrollo es la coproducción, una modalidad que permite conseguir mayores presupuestos y crear un mercado común, tal como explicó el chileno Pablo Perelman, director de “La lección de pintura”, película en la que participaron Chile, España y México.

La Leccion De Pintura

“La coproducción contribuye a que tu película se distribuya automáticamente en tu país y en el de la coproducción”, sostuvo su colega ecuatoriano Sebastián Cordero, realizador de “Pescador”.

Efectos en los recortes del cine español

Respecto al cine español, se analizaron las dificultades de producción en ese país, problemas que repercuten en los países hispanoamericanos que suelen coproducir en conjunto. Argentina es uno de los mejores ejemplos.

“Las dificultades de producción en España no sólo existen con los países latinoamericanos, sino que toda la producción está en crisis con el recorte aplicado en el sector del cine español”, agregó el cineasta Frank Spano, quien vive en Madrid y exhibió “Hora menos”, una coproducción entre España y Venezuela.

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